Mostrando entradas con la etiqueta Ensayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ensayo. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de enero de 2011

Represión, Opresión, Expresión...

No me gusta usar la palabrota represión...

Que si Freud entendió en las guerras mundiales la bestia despiadada-del-hombre y desarrolló la teoría de la represión como requisito inevitable (aunque algo costoso 'sic') del desarrollo cultural; que si para la religión es el peaje inevitable por la nostalgia del paraíso perdido o la llave de la salvación por medio de la victimización redimidora; que si es el sacrificio indispensable en aras de la moralidad colectiva; que si los reprimidos tenemos que bailar en los sucedáneos de voluntad de poder a lo Wilhelm Reich quién apuntó a que se ejerce la represión simplemente con el fin de crear el tipo de carácter idóneo para la conservación de una sociedad represiva; o a lo Herbert Marcuse que señaló la represión como un síntoma de la economización sexual que se deriva del principio de utilidad por el que se regiría la sociedad, una sociedad autoritaria; útil y autoritaria y funcional según las ideas de sociedad en los grandes relatos .. BRFF..

No me gusta usar la palabrota represión, porqué te hace aparecer como un psicologo con desfachatez, y suma poco la construcción del discurso crítico. En tanto que explicación plausible, sólo ofrece soluciones de reflexiones y acciones infrapersonales. De esta guisa la psicología no es más efectiva que el monólogo.

Imaginemos a Freud y su secretario dialogando.

-He descubierto que las personas son irracionales. - Eso ya lo sabia yo. - ..Y que este inconsciente librado a sus leyes psíquicas hace de las personas casi animales. - ¿Me estas llamando animal, Sigmund? A que te doy.. - Me refiero a todo el mundo, ¿Tu confías en todo el mundo?. - Bueno, yo no conozco a todo el mundo. - La educación pasa por la represión de los instintos! - Pero qué instintos si somos burgueses. - Eso es! No podemos confiar en la libertad, incluso el aburrimiento puede ser una forma de maldad. Estoy pensando en una teoría general de los modelos sexuales. - Sigmund no te cabe el ego en las palabras. ¿Te recuerdo que tu hija es lesbiana? - ¿Y tu como sabes eso? - Creo que huyes de la realidad con tus abstracciones. - Necesitamos entender los flujos simbólicos. - ¿Y lo vas a hacer tu? ¿Podríamos al menos discutirlo?

No me gusta la palabrota represión también porqué hay demasiado de sistema modelizante en la psicología. Dejar de usar esa palabrota es un pequeño cambio para la lengua y ofrece un gran cambio epistemológico.

En cuanto la represión es un término que además encierra la concienciación en un espacio de interioridades pasadas, de causas psicológicas releídas y jaulas caracterológicas y caminos biográficos narrados en negativo... Difícilmente me parece que con ese discurso se pueda agotar su objeto -la persona en proyecto de conocerse y quizás liberarse- sin salir de la reflexión infrapersonal -de la persona para sí misma, para ella misma-. En la palabrota como Salida la misma dirección hace del sujeto un actor pasivo, casi instantáneamente una víctima de la interpretación de las sombras que prescriben los psicólogos. Y además, linealmente.

Y no hay que olvidar que es en la misma formulación de la problemática y de las condiciones objetivas del "seguir hablando-dialogando-estudiando" reside unas u otras posibilidades fin del acto. Pero en el discurso mismo dentro de una escuela -su meta final, su sentido de meta-discurso- queda coartado el horizonte del fin intencional' por el cual la persona pretendería auto realizarse, tomar consciencia, aprender, andar, vivir, extender la singularidad y sensibilidad a gestos y espacios posibles.

Es decir, no siempre, y no sin sus palabras positivas, pero, a menudo me parece que la psicología nos obliga a hablar de nuestras subjetividades como espectadoras y no de singularidades creadoras con códigos igualmente aprehensibles y criticables. Nos quita la crítica de la reflexión misma. Nos relega a ser espectadores de nosotros sin decirnos para qué (fin) habríamos de estar observándonos. Porqué la psicología puede ser una aliada de los miedos y incapacidades de sus voceros. Porqué el asesoramiento de otra persona debería tener como requisito explicar primero su historia, su pensamiento, su estudio y describir sus posiciones ideológicas para al menos poder imaginar su literatura de decisión. Para saber por medio de que acciones y reflexiones ha decido estar dónde está.

Y esto quizás nos lleve a fundamentar lo disperso de una sociedad tan volcada a las terapias y cursos de autoayuda-conocimiento-sanación-etc, como la occidental. Vivimos todos en un relato de iniciación sin fin, sin más o con razón de, por ejemplo, resarcir los vacíos de la vida concreta.. ¿?

Creo que deberíamos dejar de usar la palabra represión. Este cambio epistemológico, por un lado, nos implicaría descartar un tipo de ('hablar a la') subjetividad; y por otro lado, repensar la misma ciencia cuyo fin es descubrir el hombre.

Y creo que son importante la operatividad de las imágenes del mundo que forman nuestras palabras. Los conceptos, los valores, los discursos, las nubes epistemológicas, las narraciones nos dan identidad, pero su determinación es cultural, y ya ni siquiera hay una distinción relevante entre natural y cultural, así que desde que podemos hablar de todo, todo se ha vaciado de dirección y todas las direcciones me parecen que deberían llenarse con sujetos, pero la palabra sujeto ya lo dice demasiad, sujeto es también 'no libre'.

Guattari lo apuntó críticamente:
Descartes quiso unir la idea de subjetividad conciente a la idea de individuo y hemos estado envenenándonos con esa ecuación a lo largo de toda la historia de las filosofías modernas
(Guattari, Felix y Rolnick, Suely, p.46)

¿Me estoy desviando del tema? Un poco. No me gusta la palabrota porqué no da juego para discutirla; su punto de vista/ el mío. Y en la época -ahora- de más técnica y ciencia (como no!) la llamamos era de la incertidumbre (Bauman). Y Junto a la mercantilización y tecnologización del mundo de la vida [o colonización del mundo de la vida por el sistema -Habermas] cogen más importancia sectores' que discurren espiritualidades, humanismos, crecimientos personales, coachings, asesoramientos de desarrollo psíquico que hacen del contraste con la racionalización' científica' una manía para algunos y un quimera para otros, etc.

Si las humanidades! están en ciernes, la democracia se oxida. En todo caso son valores cualitativos, el individuo y las humanidades. Y el problema quizás es como dijo Raoul Vaneigem que todo lo que proviene de la economía vuelve a ella. Cuanto solo se reconoce el valor del dinero todo lo demás ha de reivindicarse continuamente hasta que quede claro. Y sirva como analogía, si el único valor proviene de un título, las demás palabras con sus respectivos discursos también prontamente perecen por falta de representación.

Somos la ciudadanía descreída de la política y de la religión y de los vecinos, ya por decir, y estamos desamparados en cuanto criterio. Lluís Duch recoge como síntoma parejo que nos hallamos en plena crisis generalizada de las expresividades humanas. Y parte de la culpa la ha de hallar en la insuficiencia de la razón analítica para que el hombre habite -concientemente- el mundo. O que el mundo habite en el hombre crítico. Y que no haya un hombre crítico sino un mundo perfectamente criticable. Y que no haya subjetividades asfixiantes sino expresiones subjetivas insuficientes. Que los gestos lleven la reflexión y viceversa, cual hombre imaginario que sabe que 'Il n'y a pas de vrai sens dans le texte' (Valéry)y cada texto es un contorno recortado al vacío del supuesto de una realidad ya completa.

Mi subjetividad se alimenta de acontecimientos dice Vaneigem, pues alimentémonos de subjetivaciones porqué aun el deseo es más real, es forma y expresión y cambio aún más cuando sabemos que no lo puede ser el sujeto.

Por lo que sobran razonamientos formales. Falta desvelar más narraciones.

le récit ouvre un théatre de légitimité à des actions effectives. Il crée un champ qui autorise des practiques social risquées et contingentes
(Michel de Certeau citado en Lluís Duch. 1995. p.177)

Y esto es importante -las prácticas sociales ricas- ya que vivimos en la era virtual, la de la multitudes solitarias, la del consumismo para el estatus para-simbólico, de valores propios y diferenciación subjetiva.

Logos y mythos se suceden continuamente por la imposibilidad de cerrar la interpretación del hombre y del mundo en uno u otro; se suceden la desmitologización del mundo por vía de la razón y el rechazo a la razón científica -o de la racionalidad de esta- para explicarlo todo.

Precisamente a esta quimera o esfinge es a la que pretenden sentenciar o anular o judicar algunos defensores de la racionalidad, correcta racionalidad les falta decir. Y me cuido de decir que yo no defiendo la taxonomía lógica/alógica como una etiqueta inevitable para reflexionar los tiempos, tan sólo digo que no creo que sea la única y no creo que esté agotada. ¿Qué es racional? ¿El punto de vista, la estructura, el interés, la repetición, la costumbre, la adecuación, el convencimiento, el vencer, la valentía, el dogmatismo, la potencia, el éxito?

No confío en quien solo ve las sombras de los otros. Como quizás se podría decir de Juan José Sebreli quien dedica 400 y pico páginas de "El olvido de la razón" a defender el proyecto racional de la Ilustración y a atacar los romanticismos y autores 'contramodernos' que según él descartaron la razón porqué se sintieron deplazados'.

El pensamiento moderno no entró en crisis a partir del estridente anuncio de su fin por los estructuralista, sino en el momento mismo de su origen. El surgimiento simultáneo, entre los siglos XVII y XVIII, del capitalismo, la industrialización, la urbanización, las revoluciones burguesas, los descubrimientos geográficos, la democracia política, el desarrollo de la ciencia y la técnica, engendró la concepción universalista, secular y racional de la Ilustración. Pero, al mismo tiempo, provocó, en sectores que se sintieron desplazados o vislumbrados (!) un futuro incierto, la reacción irracionalista, anti-ilustrada y contramoderna adelantando, en pleno apogeo del Siglo de las Luces, el clima romántico del tormentoso siglo XIX.
(Sebreli, 2007. p19)

Bien. ¡La exclamación entre paréntesis es mía! (Y la anterior también. Señala la explicación plausible de Cebreli para su teoría. Cebreli cree en la razón o si más no en la proyección del proyecto ilustrado, universalista, dixán, NASA, NBA, perd´´on, etc. Y en su obra, magnífica por cierto, rebate a autores que le contradicen, o lo harían si estuvieran vivos. Lévi-Straus, Adorno y Horkheimer, decenas. Y sin quitar el mérito de Sebreli, creo que se podria volver a la frase de Merceau antes citada: "le récit ouvre un théatre de légitimité à des actions effectives."

Se podría descartar a Sebreli con un argumento ad hominem de Gadamer.
Todo momento ilustrado comporta un contramovimiento de la vida que cree en ella misma, un movimiento para la defensa y la protección del milagro mítico en la misma consciencia: es el reconocimiento de su verdad.
(Mythos und Vernunft, 1977, citado por Duch, p.99)

O, diplomáticamente, intentar ser sintetizador:
Le romantisme consacre le repli de l'exteriorité empirique ou rationnelle vers le domaine de l'interiorité
(George Gusdorf, en Duch, p.123)

Pero en general creo que es 'bueno' que algunos desmitifiquen la tradición, con argumentos en pro de la lógica. Y también que otros científicos de-logicen la ciencia. Por ejemplo Claude Steiner, psicólogo transaccional', que usa un lindo eufemismo para decir cientificidad y alaba la intuición:

La racionalidad no es más 'científica' que la intuición. Simplemente, es más precisa que la intuición para manejar la información mensurable de que se dispone. (..) (y) Como tenemos muy poca información 'dura' sobre el comportamiento psicológico de los seres humanos, la intuición es extraordinariamente útil en esa área de las relaciones humanas
(Claude Steiner, p169)

Por contra a una razón de construcción de catedrales y de átomos, o una mitología dogmática y que no se cuestione buscar principios universales; quizás es más útil una razón de pensar las expresiones del hombre (en tanto que esfuerzo de sobrevivir y vivir y relacionarse con el mundo y con el mismo y trabajar, etc.). Esto seria en virtud de eso que el poeta R.W.Emerson dijo:
El hombre es mitad él mismo y mitad sus expresiones.


El hombre vive en sus expresiones pero no se agota en ellas. Es contradictorio, contingente, capaz de reflexión y de trascender su mismo existir por medio de ciertas cualidades poéticas u racionales... y sobretodo expresamente.

Entonces creo que quizás una forma de atender a las expresiones del hombre en el mundo sin limitar su espectro mítico pero también sin menoscabar su capacidad lógica, podrías pasar por entender la psicología como una mitología de las situaciones (Callois). La mitología de las situaciones podría interpretarse como proyección de conflictos del ser en el mundo. Es decir no encerrar en la hermenéutica como objeto el sino de sus acciones, sino interpretar la expresión al lado de otras expresiones y su posibilidad no encerrar al sujeto en sus expresiones.

Hay que desmitificar la noción de represión que se debe a sistemas defensivos de modelización y contención de la voluntad de vida y sus expresiones, sus expresiones no hacen el transito de lo interior a lo exterior sin esconder la violencia de instaurar solo un tipo de sensibilidad como norma.

Y el sujeto no tiene más tarea que deletrear las expresiones. Servirse de ellas. Y sobrepasar ese sujeto cartesiano que Nietzche tolera como un valor necesario para la conservación de la voluntad de poder.[Fuente]

Abreviando, como dice Nietzche: Lo que es no deviene; lo que deviene no es. (En Nietzsche de El crepúsculo de los ídolos o como se filosofa con martillo)

Así salir de la individualidad indefectible y darle una contextualización que bien podría ser una narratividad o bien otro tipo de búsqueda.

Así mucho más que de represión, prefieriria hablar del hombre oprimido, o hombre en proyecto de algo, o hombre en búsqueda de sentido, o en búsqueda de las expresiones de su estar en el mundo y su imaginación.

Como hizo por ejemplo Raoul Vaneigem para quien:

Lo imaginario es la ciencia exacta de las soluciones posibles.
Y punto. No hace falta complicarse.

Y si hace falta complicarse preferiría hablar del hombre en la estela de la pedagogía de liberación de Paulo Freire. Para Freire el existir como propiedad humana es vivir, pero implica más, es propiedad inalienable del ser capaz de transformar, producir, decidir, crear, comunicarse (...) El hombre 'que existe con el mundo' reflexiona, se refleja sobre la realidad, cuestiona su ámbito, es un cerebelo de convergencias. Y el binomio hombre-realidad implica las potencialidades 'conciencia de' y 'acción sobre' la realidad. Y definitivamente 'lo propio del hombre es estar situado y fechado', tiene una dimensión histórica y geográfica en la que el hombre proyecta su subjetividad y su capacidad consciente y su dimensión crítica y su capacidad transformadora..

Y es que toda razón se encuentra cultural e históricamente contextualizada también. (Por ejemplo, las muchas condiciones de su existencia y estímulo y necesidad o posibilidad.)

Y cuando el estudio del contexto o los incentivos de una obra u acción es reduccionista de la realidad o directamente inagotable podemos ir a buscar una mitología de la situación. Como las expresiones de la reflexión a-lógica sobre la existencia del hombre, su devenir y su aprehensión crítica o acrítica, creativa o espectadora, consciente de que sus gestos se deciden según su imaginación, que serian las posibilidades, y estas posibilidades se dan según una cierta voluntad de vivir y de poder y de subjetividad y de compromiso y de razones y mitos.. que en lo visible son valores cuyo sentido se forma en negociación con el entorno y este entorno bien puede demostrarse un marco que no se agota en la pretensión de racionalidad y lo que resta es una cierta contingencia del ser en una historia y un espacio..

Así que tomo más frase de Guattari:
En lugar de ideología prefiero hablar siempre de subjetivación, de producción de subjetividad. (...) La ideología permanece en la esfera de la representación... la modelización de los comportamientos, la sensibilidad de la percepción, la memoria, las relaciones sociales, sexuales, los fantasmas imaginarios. no nos permite comprender la función productiva (de representación) de la subjetividad.


Como hace Guattari en el libro Micropolíticas. Cartografías del deseo (junto con Suely Rolnik), creo que "la representación teórica e ideológica es inseparable de una praxis social, inseparables de las condiciones de esa praxis (...) Es necesario una cartografía de las formas en que son semiotizadas esas problemáticas."

Pues eso, discúlpenme por hablar de represión, a partir de ahora cambiaré el enfoque por el de imaginario como ciencia de las soluciones entre interioridad y exterioridad.

pd. Es más importante estar en proyecto de reivindicar un mundo mejor que no de anudar los esfuerzos en la propia representación de los conflictos interiores, que por otro lado pueden deberse a la concepción miope de creer que la persona es objeto y no sujeto del mundo.


Bibliografía

DUCH, Lluís. "Introducció a la Logomítica". Barcelona. Ed. Abadia de Montserrat, 1995.
BLANCO, Rogelio. "La pedagogía de Paulo Freire". Madrid. Ed. Endymion, 1995.
EMERSON, Ralph Waldo. "Obra ensayística". Valencia. Ed. Artemisa, 2010.
GUATTARI, Felix y ROLNICK, Suely. "Micropolíticas: Cartografías del deseo". Madrid. Traficantes de sueños, 2006.
SEBRELI, Juan José. "El olvido de la razón". Barcelona. Ed. Debate, 2007.
STEINER, Claude, "Los guiones que vivimos". Barcelona. Ed. Kairós, 2006.
VANEIGEM, Raoul. "Tratado del saber vivir para nuevas generacines" citado en Revista Anthropos 229 dedicado a la Internacional Situacionista.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Autorepresentación

Toda seriedad y toda pasión y todo lo que importa de verdad a los seres humanos es quijotismo, es bueno saberlo para algunos casos; normalmente es, por el contrario, mejor no saberlo.
Carta 494. f.Nietzsche. 8 Dic. 1875. (Correspondencia III)

La evidencia está muy cerca. Pero para descubrirla hace falta no poder mantenerla. O tomar distancia.
Por ejemplo, Frank Capa eran dos, Ernö Andrei Friedmann y Gerda Taro. O mejor dicho, era un personaje sacado del circo de pulgas de P.T.Barnum, un reclamo para vender su trabajo. ¿No han oído hablar de Frank Capa? ¿Saben que Frank Capa está en la ciudad? Y les funcionó. ¿Se vendieron o pidieron un crédito (pobre metáfora, vaya) que su obra pudo devolver?

Si tomamos la relación causal, engañaron para poder trabajar. Y la fotografía de los corresponsales de guerra no puede estar muy bien pagada, creo. El fin justifica el medio, dicen, cuando, no cabe duda de que el fin es valioso. Es valioso como testimonio, como prueba de una historia, como mensaje de un individuo, como firma de una página de un guión, o como espíritu de un cuerpo.

Si en vez de una causalidad que haga del objeto de estudio una muestra de toda la realidad (porqué hemos dedicado mucho esfuerzo científico, y porqué no tenemos los recursos para estudiar todos los casos o muestras, etc.); tomamos una interpretación plausible, nos dirán que el estudio carece de rigor, porqué, , ,

La interpretación plausible es el terreno de la cultura popular, desde el chismorreo revolucionario al seguimiento carismático del acto político. Y si hay una ciencia que ha llevado la interpretación plausible a nuevas dimensiones es la psicología.

Que pasa con la interpretación plausible? Que abre el camino a los pseudo-argumentos, pone en entredicho a la metodología científica, o más radicalmente, nos dice que entre la ciencia y la vida la razón tiene muchas formas.

"La razón se compone de concepto y realidad" que dice Hegel en algún lugar de sus enciclopedia.

Pues la interpretación plausible es muu vieja, según Delanda, los alocutionary commands són anteriores al lenguaje de compromiso, luego antes obedecemos que nos entendemos. Y Rosseau, en algun sitio de Emile, dice que lo primero que movió al diálogo no fué la caza o la cueva sinó un impulso más personal, algo como la necesidad de comunicar a un igual, las experiencias..

La razón viene con el lenguaje, y la causalidad, también. Todo el empeño en enseñar lógica formal fracasada, o no fracasada pero desatendida excepto en algunos cursos de filosofia daría como síntoma eso, que la causalidad es un esfuerzo excesivo.. ¿Vamos a por un cafè?

Lo que impide que la vida discurra y crezca es el lenguaje y el juicio moral.

El lenguaje de nuestra cultura divide el mundo en sujetos y predicados. Los sujetos existen como soportes de los predicados. Gramaticalmente consideramos que los predicados suceden a los sujetos, y suceden porque existen los sujetos (los seres humanos, los animales, las plantas, los lugares, los objetos) de los cuales se predica. Nuestra lógica, la lógica que utilizamos para nuestro razonamiento está basada en dicha dicotomía.

(Maite Larrauri_El deseo según Deleuze)

Otro ejemplo de los límites leves entre explicación causal y interpretación plausible, se exemplifica de la obra de Paul Gauguin. Pintor que lo abandonó todo para irse a unas islas primitivas para pintar sus obras magnas. Cuanto de su éxito reside en haber abandonado la ciudad, y su familia? ¿Qué pasaría si hubiera pintado sus cuadros de aborígenes amarillos en el parque central? O, ¿Qué pensaría el aborigen, de la obra de Gauguin, al ver la obra de éste considerada por los cosmopolitas como un grito de primitivismo? ¿Sentiría el aborigen ganas de vivir más sencillamente? ¿Puede que pensase que la técnica o composición eran infantiles? No se puede decir. En principio la relación causal generalmente instruida es que Gauguin encontró en las islas de la Polinesia la inspiración y valía para su trabajo.
Ah, también, Picasso era un primitivista. Pero, el primitivo de verdad ni entiende qué busca el cosmopolita en la selva ni, por supuesto, se reconoce en una etiqueta artística.



La evidencia es la más plausible selección de las causas. Y la interpretación es aún imperativa. La evidencia puede ser "jesús en una mancha de moho" o "tenemos que aumentar la edad de jubilación para salir de la crisid" o "si A cuesta más dinero que B, A es mejor". La evidencia entonces nos habla de un acto de fe, nos habla del sentido común. Supongo que con perdón al lenguaje, la causalidad es un invento de la evidencia. Y con perdón a David Hume, podría parafrasearse que la casualidad ni es objetivamente cierta ni puede demostrarse.

(Esto es perfectamente criticable, pero recuerden, el mensaje y el mensajero no se conocen.)

Entendimiento, evidencia, causalidad, demostración, falsabilidad, cientificidad, explicación, falacia, razón, ::: dependen del grado de lógica formal con que pensemos sus campos ::: dependen de una u otra explicación psicológica ::: son relativos a un o otro sentido común ::: espacios comunes ::: intenciones comunes ::: Imaginación?

Por ejemplo, cuando Magritte hizó el C'est n'est pas une pipe. Se produjeron debates académicos (Foucault hizo un libro. en scribd) sobre el significado de la obra. Magritte, ya en su últimos años, dejó bien clara su intención:
La famosa pipa. ¡Cómo la gente me reprochó por ello! Y sin embargo, ¿se podría rellenar? No, sólo es una representación, ¿no lo es? ¡Así que si hubiera escrito en el cuadro "Esto es una pipa", habría estado mintiendo!



(Esta imágen muestra bien el sufrimiento del signo. Fuente)

En cuanto, a Frank Capa. La principal controversia de su obra es su 'mundialmente famosa foto' de El miliciano muerto, (Federico Borrel García). Yo no sé encontrar si es verídica (muerto) o falseada (dramatizando). Y por lo visto en Internet hay las dos opiniones. Quizás podría alguien sacarme de la duda...

En cuanto, a que la foto es una evidencia de un momento irrepetible, de acuerdo. En cuanto a que simboliza la crudeza de la guerra civil española y la derrota de los valores rojizos, ..si así lo quieren. Si decimos que la foto es una evidencia porque muestra un hecho real, yo pienso que tanta controversia ha habido, que ya no podemos decirlo. O sí. Porqué la evidencia ahora para mi es que Robert y Gerda eran unos espabilados, además de grandes personas y comprometidas. También la evidencia es que la historia es quijotismo en la misma medida en que son quijotistas los corresponsales y historiadores. Porque la evidencia me dice que si una foto es tomar un momento entre infinitos para tomar espacio en un diario para tomar espacio en un discurso para tomar espacio en una imagen para tomar imagen en el quijotismo de cada persona para tomar espacio en el mundo quijotesco y el mundo quijotesco en ellos para tomar espacio en lo que llamamos cultura para tomar espacio en lo que usamos nuestra historia para tomar espacio de nuestros sentidos para tomar espacio para nuestro esfuerzo o expresión para tomar espacio del pasado para tomar espacio del futuro para tomar espacio, tomar espacio, tomar despacio el espacio que va muy rápido y yo ya me he mareado... -falso! (porqué si tomo espacio del vacío ya soy yo otra vez y no el vacío.)



Acercarse. Es. Buscar. La. Evidencia. Mientras. Estamos. Dispuestos. A. Perderla. A. Causa. De. Moverse. Hacia. La. Distancia. Más. Útil. Sabiendo. Que. No. Está. En. Nuestro. Ombligo. Y. Perder. Su. Propiedad. Personal. A. Favor. De. Una. Realidad. Social.

A ver, busco cuan auténticos fueron los Frank Capa en sus último momento (por darse aire de cuento, entonces’). Gerda Taro murió primero, en 1937 "al frenar el coche en cuyo estribo viajaba, caer y ser arrollada por el tanque que el conductor intentó evitar." wiki.
Robert', pasó el 1954, "pisó inadvertidamente una mina y murió, siendo el primer corresponsal americano muerto en esta guerra y terminando así una azarosa vida profesional, guiada por una frase que popularizó: Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es que no te has acercado lo suficiente." wiki.

Porqué todo este parrafado: porqué propongo cambiar el lince (con sus visión sin parangón) por el oso hormiguero (con su calma y olfato para cazar hormigas -"esas sensaciones hormigueantes que en número suficiente te pueden matar"-) como símbolo de la agudeza. O de picor. O de pretendido remedio a la vacuidad del tiempo.

Como colofón, dejo un adulto manifiesto sobre el serio derecho a hacer estupideces, consciententententemente*:

Contrariamente a una idea heroica demasiado extendida, no hay humanidad posible sin regresión, sin chochez ni balbuceos, sin recaídas exquisitas en la estupidez. Para resultar soportable, el tedioso estancamiento de la vida ha de ir asimismo de la mano de una indefectible puerilidad que se rebele contra el orden y la seriedad. También existe un buen uso de la inmadurez, una manera de mantenerse lo más cerca posible de las seducciones de la infancia que alimenta dentro de nosotros un impulso tonificante contra la esclerosis de la rutina. (...)
Hay, pues, una manera de infantilizarse que es un testimonio de sensación contra la vida petrificada y fósil: una capacidad de reconciliar lo intelectual y lo sensible, de salir de la duración, de percibir la desconocido, de asombrarse de la evidencia..
Pascal Bruckner 101 "La tentación de la inocencia"

lunes, 8 de noviembre de 2010

Imaginación Activa, búsqueda de sentido, sintáxis de gestos

Aviso: lo que sigue puede no tener ningún sentido.

Pasaron 23 años desde que pusieron a Carl Jung en el sepulcro, hasta que desenterraron su Libro Rojo de una caja olvidada de un banco. Jung, discípulo de Freud y padre de una corriente psicoanalítica "jungiana", escribió en sus últimos 16 años más dos sobre la tierra un libro harto inclasificable. Digo "más dos" porqué éste terminó el libro dos años antes de morir, y fue también accidental. Como cuenta: “El comienzo del fin llegó en 1928 cuando Wilhelm me envió el texto de La Flor de Oro, ese tratado de alquimia. El contenido del libro [Rojo] halló entonces el camino a la realidad. Ya no podía trabajar en ello".

¿Como puede un libro acabarse por haber "hallado el camino a la realidad"?

Descripción.

Rotes buch, Red Boock, Liber novus, El libro rojo de Carl Gustav Jung (1875-1961)

Dimensiones. 38.99 por 29.39 cm. 53 páginas de imágenes a pincel, 71 páginas de texto y 81 imágenes más texto caligráfico. Suma: 205 páginas.

Publicado. 2009. Y. De diciembre de 2010 al marzo de 2011 estará en Museum Rietberg de Suiza.


Valoración de su biografa. "Es posiblemente el trabajo inédito más influyente en la historia de la psicología". (wikipedia)

Valoración personal. "el experimento más importante y difícil de mi vida".

Método. Según su biógrafa, "hizo una norma de no permitir marchar a la figura o figuras con las que se encontró hasta que le hubieran dicho por qué se le habían aparecido".

Estructura: Cuatro libros. El primer libro, de título “El camino hacia lo venidero”. El segundo libro lleva por título “Las imágenes de la errancia”. EL tercero, "Escrutinios", dice, por ejemplo, “después de haber hablado muchas veces con mi yo usando tan duras palabras, me di cuenta de que empezaba a soportar estar solo conmigo mismo" o "Tu sensibilidad es tu particular forma de violencia". Cuarto libro,Consideraciones. Presenta una serie de imaginaciones activas junto a los intentos de Jung por hacerse con su significado.


Ejemplo de una página. Lindo, ¿no?

¿Porqué he descrito así el libro? No lo sé. Creo que porqué lo encuentro sentido, incluso antes de leerlo. Creo que sería un contrapeso místico a la Realidad. Pero, esta es una valoración más mítica que lógica, así que supongo que al intentar describirlo lo devuelvo a su condición de objeto concreto.

Es sólo un libro, sólo un objeto. Me va bien para añadir la reflexión, en y post, lectura de otro libro "Ensayo sobre la vida humana" de Monique Canto-Sperber: Hay bienes que en su orden y significación adquieren una categoria existencial. Estos meta-bienes, o a falta de mejor nombre, los llamaré bienes formales. Hay una relación entre el orden de los bienes y su distribución para que lleguen a ser metabienes en la búsqueda de significado de la vida individual. Este valor distinguible del bien formal tiene relación con su constitución misma y su inclusión en el principio de organicidad. Para incluirse como bien orgánico. Así es deudor de una formulación vinculante, entre la reflexión y la búsqueda también de unidad en la experiencia y experiencias de vida.
El meta-bien sería el producto natural de la reflexión que "elabora interiormente la experiencia" (según otro Carl: Jaspers), laborando sin aclararse el grado de conciencia del acto incluso, en dirección a una harmonización de los fines y significados de cada persona.

¿Porqué digo esto? Respuesta reaccionaria pars pro toto y cursilada crítico-filosófica: Porqué me molestan cual ciática' las pretensiones arbitristas de la psicología y la sobreusada noción de fetichismo de la mercancia y las barbas de los carpediemistas insubstanciales. Ah, y los falacistas totalitarios. (El término deriva de falacista, de falacia (y de facistas), y totalitarios, de falacia de totalidad.) Porqué ni hay sentido, ni no lo hay.

Y porqué he estado sospechando de la Sospecha con que se clasifica a los llamados filosofos de la Sospecha...Karl Marx, Sygmund Freud y Friedrich Nietzsche. Estos, sumariamente-y sin entrar en puntualizaciones, desarrollaron tres grandes lentes que cambiaron la forma de ver el mundo anterior. Se trata de (por orden) la lucha de clases y la dialéctica materialista, el inconsciente y el psicoanálisis, y la voluntad de vida y de poder de la vida como explicación de todo (..porqué Dios había muerto, y necesitaron nuevos mitos, entonces')!

En cierta manera, estos grandes maestros de la sospecha despejaron el horizonte de la tradicional manera de ver el mundo, pero no sólo por medio de una crítica "destructora" sino mediante la invención de un arte de interpretar. En su calidad de interpretar son, entonces, hermenéuticas. Incido en lo de interpretar, tomándolo de Paul Ricoeur, como maneras interpretativas. Que van de subjetivas a coyunturales y contingentes. Un entendimiento que ellos se encargaron de dar, y nosotros de recoger. ((Por eso los llamamos maestros. Ah! y supongo que también y sobretodo por falta de crítica cultural íntima..)

Pues una hermenéutica
, en los estudios de Paul Ricoeur ya no se adjudica "la tarea de d-e-l-e-t-r-e-a-r la conciencia del sentido" (las moralejas del cuento, el significado del pasado y presente, la claudicación sobre las naturalezas de las motivaciones individuales, la función en el sistema, etc) sino en "descifrar sus expresiones".
Y eso me parece mucho más real que entenderlo todo como en un teatro de representaciones lejanas o sin posibilidad de falsar los postulados de las lentes cuando reflexionamos.

Desarrollando la crítica con más lírica que épica. Sin haberlo pedido. Busco en la dimensión personal un indicio menos controvertible que un ideal, una moraleja o una explicación de los sueños. Si fuéramos quitando capas, máscaras, dudas..., un momento antes de llegar a la nada encontraríamos el gesto sin sentido. Lenguaje corporal o leve reflejo de los instintos y sus expresiones orgánicas. Quizás el principio de todo. Un gesto.

No puedo dudar de que existe ni tampoco que pueden tener un sentido o una adecuación o una manera de ser interpretado. Sus significados dependerían del discurso de construcción o destrucción. Quizás de su aura benjaminiana en el mundo. Pero eso ya es muy derivativo.

¿Qué sentido tiene interpretar? "Decimos la realidad significándola", que dijo Aristóteles. La Realidad es apropiarse del significado. Es apropiarse del espacio para que tus expresiones tengan más posibilidades, ¿sólo?. Es el dar-se la razón sin estar sólo.

¿Podría? El mundo es una guerra de yo-es. O es el gesto, pues las acciones también se han de pensar. Entre la intención y el capítulo del cuerpo del libro de la arena de hacerse viejo. Es un instante perdido por no Mirarlo. Es el daseïn que necesita una casa. La casa es el lenguaje, los lenguajes, sus expresiones, arbitrariedades, sus facticidades, sus límites creadores y destructores. El lenguaje no es uno, el uno es el cuerpo. El uno es voluntad de vida aprendiendo y desaprendiéndose a sí mismo y también los lenguajes del mundo. El mundo es una representación. El mundo es lo dado, el proyecto, el nacimiento y el entierro. Tenemos claro el grito. Gritamos. Nos quedamos en silencio. Buscamos en la vergüenza o la adecuación, buscamos la entereza o la absurdidad, el principio indivisible o la fragmentación de la lejanía. La absurdidad sintomática de vernos desde fuera, fuera de las sensaciones primitivas. En absurdas atalayas, sin gestos relevantes por ser demasiado inconexos con el hambre, con las hambres, que co(no)cemos.

O quedarse en casa o comunicarse/ El mundo son lenguajes. ¿Para qué, entonces? ¿Para fijar las imágenes psíquicas generales, como hizo Jung y tantos otros? ¿No hay una violencia en formular-lo a su manera? ¿Más cultura sobre las máscaras totémicas? ¿Dónde está la risa que todo lo purifica?

Quizá se salva el gesto. El conciso movimiento a priori no interpretable. Quizás no paramos de intentar acercarnos las lejanías. Las evidencias son posibilidades útiles. Y evitar que a nuestro lado desaparezcan o las olvidemos en nosotros. Una hipótesis_Perseguimos dejar de representar.

Las coordenadas requieren mirar mapas. Los mapas tienen razón porqué hemos aprendido a seguir sus caminos. Los caminos de las razones son también caminos de sensaciones. Las sensaciones tienen tres sujetos: yo, ellos, nadie. Las sensaciones son también caminos de sentimientos y experiencias, haciéndose o volviendo. Una sensación o una imagen puede ser el orden particular de la lucha por encontrar su belleza o fealdad. No hay dios, no hay matemáticas, no hay lógica, sólo intereses y lenguajes, sólo casas y conflictos, yo y otros, otros en mi y dejar de pensar. Son direcciones. Los otros y el nacimiento. Códigos, lenguajes, espacios. Geografías, estéticas. Desenfoque, nihilismo. Sectarismo, miopía del medio. Pues no hay una teoria general de la significación, no la puede haber pues no hay una expresión igual en uno que en otro. En su visión, también los lenguajes pueden ser la voz de los muertos. Así que són las palabras. Antes de las sensaciones. También fantasmas. Y las palabras llevan toda la culpa. Los mapas son culpables. Los mapas de cuento también. El mapa de los sentimientos no es infalible, el de la razón es monstruoso. El mapa no es un mapa eres tu usando el mapa y quedándote sin cualidades. ...

Recobrar el lenguaje, o que pague peaje, o la revolución del lenguaje de "Laot-zé".

Se ´dice que Diderot luchó contra la arbitrariedad feudal haciendo el diccionario, los surrealista y dadaístas y situacionistas lucharon contra el diccionario para reemprender los lenguajes que eran las llaves de su libertad. O sentido. O autonomía. O experiencia. O pasado. O irreducible individualidad. O su soledad. O su grito. Pero luchaban. Era un gesto. Y lo siguen haciendo cuando pueden. La mayoría de las veces no les escucha nadie pero tampoco saben qué importa que lo hagan, "su soledad podria no ser la de ningún otro, en este tiempo, en este mapa". No hay razón de sobra para entender el hombre, el horizonte, .. Aristóteles dijo: "Cuando más solitario me vuelvo, más me gustan las historias, los mitos".

¿Que queda? Nos queda pasar de la primera impresión. Tomar aire y el gesto para, sí queremos, intentar comprender otras cosas. Y nos queda la no-falsabilidad de "reflexionar" (olas captadas un instante en un mar de tsunamis culturales). Porque también la reflexión es:
"...la apropiación de nuestro esfuerzo por existir y de nuestro deseo de ser, a través de las obras que atestiguan este esfuerzo y ese deseo"
(Paul Ricoeur, 1965,41)

A veces,,, Tanta reflexión para acercarnos críticamente a la realidad 'que.. pa qué'! Sabemos que nos repetimos, que repetimos caídas y pensamientos y enfados y tristezas y esfuerzos y ilusiones y que nuestro lenguaje no nos ayuda a pasar página, a avanzar, y que aunque lo hiciéramos o lo hagamos, las situaciones se repiten y se hacen y deshacen inadvertidamente quitándonos todo lo que, por ejemplo, creímos haber aprendido a mirar. Que alguien tire de la manta! Aceptar que vivir y pensar es crítico nos lleva a buscar mejores maneras de plasmar ese vivir y ese esfuerzo, digo por ejemplo, la suerte?

Dice Ricoeur que la reflexión se ha hecho crítica en tanto que es "reflexión sobre las condiciones de un saber, por un lado y, por otro, sobre los límites de las pretensiones que tiene este saber de agotar su objeto". (1980, 41)

Jung hizo texto y hizo imágenes y reflexión en torno a ellas como si se tratasen de organismos en una placa de petri. bien por él. Pero pienso que aunque que el movimiento hacia las imágenes es plausible y plausible en su dedicación y resonancia, de creación destructora y destrucción creadora, quizás lo único que Jung buscó fue encontrar o elaborar las condiciones formales para su meta-bien (o bien formal). Un objeto donde concentró su esfuerzo por esforzarse, con sus lenguaje y lentes. No quiero pensar que fueron demasiado personales. Seguramente el libro tiene un gran valor artístico, no?

Carl Jung, como los maestros de la sospecha reinstituyó su subjetividad con los lenguajes del mundo. Y no es tan trágico que hayan tardado 23 años en publicar su libro. Jung no hizo revoluciones sociales, no violentó la manera de explicar las pasiones de los hombres de salón, no martilleó cuanto viejo ídolo e idea moderna encontró en su pasado e hizo de su vida protesta y exaltación a la vez contradicha con su filosofía. O sí. No sé. Son formas de ponerlo. Hizo un libro, lo llenó de pensamientos y de dibujos y los coloreó. Le dio un cáliz estético a sus entrañas. Esa fué su formalidad. 'Tanto monta, monta tanto' -perdón.

Digo que quizás, fue la escena final de su búsqueda existencial. Y es una exclamación, pues su nombre es la justa medida para hacer callar a un freudiano. Y es relevante que conquistada la palabra en los libros de la naturaleza "de la reflexión" de la psique (su propio capítulo en la historia oficial del sentido, a la pregunta "qué es el animal humano"); Jung acabó haciendo un trabajo que destellea por su intimidad. Sí, hace días que persigo esta hipótesis, pues, que prerogar el significado es conquistar la realidad. En este caso, encuentro significativo' que el psicólogo considere su trabajo más sentido' y fuerte, un libro que es más un dietario personal. Pues me trae a la paradoja que porqué teniendo tanto turno de palabra en el mundo académico y general, este sabio de lo incógnito, no mostrase más ambición que hacer una obra que en su formato y pretensión se me antoja subjetiva y particular. O vaya, quizá estoy sobre_pensando la misma idea, con un formato distinto.

Y yo digo que es notorio que Jung pensase que había agotado su objeto. Pero al menos "lo hizo" a su manera (como Sinatra-je-). Creyó en la intensidad de su vida tanto que incluso agotó la fe de su intento hacia universales de interpretación psicológica.
Me explico: exploró durante 16 años sus imágenes, y un buen día, se encontró su amigo Wilhelm ¿Reich?, (y su amiga alteridad). Y me aventuro a decir que la certeza de un otro, con una otra imaginación, con otras posibilidades de descubrir unas interpretaciones les produjo bochorno de haber creído durante 16 años que una sola persona puede mirarse el ombligo y un buen día levantarse para decir "he encontrado la ciudad de oro maya en la selva de la ciencia de interpretar lo que debe ser". Y quizás lo encontró. Digo, "encontró su falacia del todo", por decir unidad, sentido o esfuerzo y queriendo decir, encontró la manera de hacer un camino a las razones de su particularidad, de su organicidad conciente, o al menos los 'símbolos de ella. Y lo digo con la sorna de haber leído aquí y allí que Jung creía tener un sexto sentido. Precisamente en su infancia anotaría ya su familia fenómenos paranormales. No hay juicio moral. Pero hay que reconocer que dejar la puerta abierta de la realidad plausible a la presunción de estos fantasmas y demás es quitar mucha autonomía al ser razonante- el animal humano- en la búsqueda de sentido al mundo y en el descubrimiento de la verdad y los caminos de llegar a ella.

Mi conclusión, entonces, es que hay que pensar menos en verdades y más en formas, espacios, tiempos, y distribuciones formales. Hay, quizás, que buscar en la forma (o en la ausencia de ella como en la enumeración de pensamientos del Tractatus de Wittgenstein) que también dice teatro y dice abarcar el sentido común que hay en, las sintáxis de una vida y de los otros lenguajes. Porqué cómo también decía Wittgenstein en alguna parte la finalidad de una vida es el sentido estético de la misma. Y sin poder dejar de criticar también las estéticas, como conocedores la reflexión crítica del mundo de las apariencias.

Crítico, Es decir?, criticar sabiendo que somos críticos, que el formato es crítico, que la búsqueda es crítica, que la necesidad de desvelar el sentimiento es crítico, que el significado del tiempo es crítico, que los olvidos en un instante son críticos para el instante que ve y siente, que el espacio constructivo es crítico por el sentido común, que la historia es crítica y entonces la única verdad es que estamos hablando y que el significado es crítico cuanto más se acerca a la inequivocidad, pero más crítico es hacerlo sin la sapiencia de la plurivocidad de significado, que quizás hay un orden, pero no se puede ir de espaldas ni esperando ser recompensado por un pasado que nadie más ha vivido, que el lenguaje es crítico sin que por ello debamos caer en la histeria ni en el nihilismo ni en la misantropía sectaria.

Por eso, hasta que alguien me convenza de que eso de Jung (poltergeist y demás) tiene fundamento voy a seguir pensando en el gesto. Y en que irreducible individualidad y arbitrariedad son baluartes de la manera de justificar el mundo. Y que un gesto no cuesta nada. Y acompañan el gesto entonces no el verbo sino una o dos preposiciones, en y hacia. O quizás también: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, durante, entre, hasta, mediante, para, por, pro, según, sin, sobre, tras, vía...

Hasta aquí he llegado hoy. Pero déjenme, darle otro pliego a la Realidad "sospechosa". Esta vez usando el vocabulario del teatro. Del teatro de Antonin Artaud en "El teatro y su doble".

(a lo Nietzsche)
Tenemos sobre todo necesidad de vivir y de creer en lo que nos hace vivir, y que algo nos hace vivir; y lo que brota de nuestro propio interior misterioso no debe aparecernos siempre como preocupación groseramente digestiva.

Hay que insistir en esta idea de la cultura en acción y que llega a ser en nosotros como un nuevo órgano, una especie de segundo aliento; y la civilización es la cultura aplicada que rige nuestros actos más sutiles, es espíritu presente en las cosas, y sólo artificialmente podemos separar la civilización de la cultura y emplear dos palabras para designar una única e idéntica acción.

(a lo Marx)
(Porqué) Juzgamos (...) un hombre civilizado (..) es un monstruo que en vez de identificar actos con pensamiento ha desarrollado hasta lo absurdo esa facultad nuestra de inferir pensamientos de actos.

(a lo Freud)
El viejo totemismo de los animales, de las piedras, de los objetos cargados de electricidad, de los ropajes impregnados de esencias bestiales, brevemente, todo cuanto sirve para captar, dirigir y derivar fuerzas es para nosotros cosa muerta, de la que no sacamos más que un provecho artístico y estático...


Artaud, haciendo el símil de la peste con el teatro (porqué es contagioso y nos hace repensar el símbolo de nuestra normalidad), añade:

(Como la peste) el teatro, rehace la cadena entre lo que es y lo que no es, entre la virtualidad de lo posible y la que ya existe en la naturaleza materializada. (..) El teatro nos restituye todos los conflictos que duermen en nosotros, con todos sus poderes, y de esos poderes-nombres que saludamos cono símbolos, y he aquí que ante nosotros se desarrolla una batalla de símbolos, lanzados unos contra otros en una lucha impossible; (...) (Como el teatro) la peste toma imágenes dormidas, un desorden latente y los aviva de pronto transformándolos en los gestos más extremos; y el teatro toma también gestos y los lleva a su paroxismo.


Y los paroxismos nos hacen pensar fuera del cuadro. En fin, cierro artículo, con recogido fragmento del Parque Humano de Peter Sloterdjick, en el que espero se haga la analogía del lujo con la capacidad representativa/ y la condena animal sólo como una incapacidad de reírse de la metáfora de un hombre que en su fuero interno ya no puede dar su propio significado a lo vivido/ y "la apertura del mundo", como quien abre un melón y se dá cuenta que ya no lo puede vender:

Somos animales de lujo. Porque no podemos seguir siendo animales. Estamos condenados a la fuga hacia delante; y en esa carrera nos volvemos extáticos. Ese éxtasis corresponde a lo que Heidegger llamaba "la apertura del mundo".


Y en todo caso, la moraleja de todo el artículo es que hay que evitar llegar a viejo no pudiendo no hablar al final de fenómenos paranormales que explicarían el mundo. Cómo, inclasificablemente hizo Jung, vean:



la intuición es quizá sólo una demanda de espacio para hablar a los muertos